MARZO, MES DE LA LUCHA CONTRA EL CANCER DE COLON

El cáncer de colon y recto, o también llamado cáncer colorrectal (abreviación: CCR) es el tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo: el intestino grueso, que está compuesto por el colon y el recto.

colon

En más del 80% de los casos, se produce primero un pólipo (un crecimiento anormal de las células de la pared interna del intestino grueso) denominado ADENOMA, que suele crecer lentamente durante más de 10 años, y si no se detecta y extirpa a tiempo, puede transformarse finalmente en un cáncer colorrectal.
Cuando ya se desarrolló el cáncer, inicialmente el tumor se localiza en la pared del intestino (fase temprana) y si no se detecta y trata a tiempo, puede diseminarse hacia ganglios linfáticos u órganos vecinos o a distancia (hígado, pulmón) dando lugar a las llamadas metástasis, constituyendo las fases avanzadas del cáncer colorrectal.
El 90% de estos cánceres se producen en personas mayores de 50 años y es levemente más frecuente en hombres que en mujeres.
Además, la mayoría de los casos de cáncer colorrectal se desarrollan en personas que no presentan antecedentes personales ni familiares de la enfermedad , y por lo tanto los factores dietéticos y ambientales estarían implicados en su causa. El resto de los cánceres colorrectales se producen en personas con riesgo adicional debido a las siguientes situaciones:

  • antecedente personal de adenomas, de cáncer colorrectal o de enfermedad inflamatoria intestinal.
  • antecedentes familiares de CCR o de adenomas.

En nuestro país, las estadísticas son preocupantes, ya que el cáncer colorrectal es el segundo cáncer más frecuente en ser diagnosticado, y es el segundo cáncer que más muertes causa, luego del cáncer de pulmón.
Pero como ya explicamos previamente, este tumor es uno de los más factibles de prevenir, ya que la progresión lenta del adenoma hacia el cáncer favorece la realización de exámenes periódicos para detectar y extirpar los pólipos permitiendo así prevenir la enfermedad con significativa disminución de la incidencia.

cancercolon

Por otra parte, cuando el cáncer es detectado en una fase temprana, las posibilidades de curación son altas y los tratamientos son menos invasivos.
Los pólipos (adenomas) colorrectales y el cáncer colorrectal no siempre causan síntomas, especialmente al principio, en las etapas tempranas de la enfermedad, por lo que se recomienda la realización de los estudios de prevención y detección temprana: Test de sangre oculta en materia fecal, método inmunoquímico.
Se sospecha de cáncer colorrectal si existiese:

  • Sangrado con la evacuación por vía anal.
  • Cambios en la forma habitual de evacuar el intestino.
  • Dolores abdominales o rectales frecuentes.
  • Anemia.
  • Pérdida de peso.

Si una persona tiene alguno de los nombrados síntomas y/o signos, o bien antecedentes personales o familiares de adenomas o cáncer colorrectal , debe realizar una consulta médica para que el profesional le indique el examen intestinal más apropiado.

Dra. Laura Ferreyra
Oncóloga Clínica
Sanatorio Nuestra Sra. Del Rosario
Belgrano 350. Tercer piso. Consultorio 33

El 21 marzo, 2017, escrito en: Sin categoría por